martes, 10 de diciembre de 2013

La utopía


¿Cómo no mentar la utopía cuando se inventa una ciudad? Pues eso, imposible. 
Hemos acordado buscar un poco sobre el concepto ‘utopía’. Y creo que he cometido un error al buscar a Foucault. Porque aunque me parece que decía verdades como puños, para entenderle necesitas darte de tortas.
El autor habla de las ‘heterotopías’ y creo, y digo creo porque son conclusiones propias y subjetivas, que le entiendo. Por fin. Foucault dice algo parecido sobre las utopías a Schopenhauer con la felicidad. La felicidad es la oscuridad, no es algo en sí, sino la ausencia de luz. La felicidad por lo tanto sería la ausencia de problemas. Pues la heterotopía es algo semejante. Una heterotopía se establece en un tiempo y topos (lugar) simbólico y también real, como en una sociedad. Tal y como dice su nombre es una utopía heterogénea. INCISO, esto me recuerda a Jung y su: “El zapato que va bien a una persona es estrecho para otra: no hay receta de la vida que vaya bien para todos”. Cierro inciso. Las características de una heterotopía son; es inconstante y variante. Está condicionada por los antecedentes, hechos anteriores. Hay una simbiosis de espacios incompatibles, ejemplo, una iglesia y un burdel, es decir, para todos los gustos. Dependen del tiempo: época, modas.. Y son extremas pueden ser o muy abiertas o muy cerradas. Aceptadas simultáneamente como la normalidad o aisladas de las demás. 
Espero que se haya entendido, espero haberlo entendido yo.

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