Empezar
otra vez la rutina, con regalos, pero también con una depresión post-vacacional
cada año más grande. Del 31 de diciembre al 1 de enero pasan las mismas horas
que de un día cualquiera a otro pero existe una pequeña transformación. Otro
año más, otra oportunidad para reinventarse y ver más cosas, tachar más listas
de quehaceres, leer más libros, escuchar más historias.. Creo que el
reencuentro con mi familia me ha hecho un poquitirrinín más romántica..
En esta
nueva etapa me quiero centrar en los retratos. Tenemos que hacer dos retratos,
uno propio y otro de un compañero y un híbrido. Pero lo que más me interesa son
los retratos. En realidad siempre he sentido fascinación por esta modalidad.
Ser capaz de reflejar una vida única.
Ya sea propia o de otra persona, creo que es el mayor mérito que se
puede alcanzar. Porque no concibo como retrato la simple imagen de una cara, un
retrato tiene que ser más. Tiene que contar una historia. Tiene que narrar una
personalidad con todos los matices buenos y malos. Voy a tratar de hacer eso
posible y poneros por aquí los referentes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario