“Los interrogantes más sencillos son los más profundos. ¿Dónde has nacido? ¿Dónde está tu hogar? ¿A dónde vas? ¿Qué haces?
Plantéatelos
de
tiempo en tiempo, y observa cómo cambian
tus respuestas”
R. Bach, Ilusiones
He acabado la novela gráfica. Me habría gustado
tener más tiempo y rellenar las páginas más. En fin, es sólo la primera. Os
cuelgo el resultado de las páginas que más me gustan.


El compromiso exige valentía. Y no podemos confundir la valentía con la arrogancia. Y sin miedo, no existe valentía: Sólo inconsciencia. Por eso… A veces, hay que quemar las naves.
ResponderEliminarEn nuestras vidas hay que hacer todo lo posible para tomar las buenas decisiones. Sin embargo a veces el miedo puede ser un obstáculo. Todos conocemos nuestros puntos débiles, que se acrecientan en nuestra mente. Sabemos que hay quien cuenta con más dinero, con más experiencia, con más contactos. Hay otros, distintos a nosotros, que parecen genéticamente preparados para el éxito. Y, sin embargo, en esta debilidad radica la principal fortaleza de muchos.
Considera todas las oportunidades en tu vida que perdiste. Piensa en las relaciones que cortaste. En las oportunidades de carrera que dejaste pasar porque querías conformarte con el status quo.
Piensa en los sueños e ideales que una vez tuviste y que ahora están llenos de telarañas. Imagínate que habría sido de tu vida si hubieses quemado algunos botes.
Cuando tengas miedo a algo, deja de pensar en los riesgos que corres al tomar la decisión. Piensa mejor en lo que vas a perder si no lo intentas. Visualizar esa situación de pérdida si no te atreves, te dará el valor suficiente para enfrentarte a ese miedo. Y la fuerza suficiente, en cuanto empieces, para perseverar.
Lo único que hace falta es un salto de “fe”. Un salto hacia lo desconocido. La pregunta que uno se hace en estos casos es “¿no estaré haciendo una estupidez?”. La respuesta es que no lo sabemos.