viernes, 8 de noviembre de 2013

Crisis


Os he taladrado mucho con la idea de basura. A los posibles lectores y a mis compañeros de proyectos. Tengo mis razones. 
Hace 4 años cuando toda esta aventura de Bellas Artes empezó, yo vivía con un familiar que, por suerte o por desgracia, acumulaba cosas. Tenía libros, juguetes, ropa, hilos, cuentas de todas las formas y colores imaginables, broches.. Cuando era pequeña vivir en esa casa era mi sueño. Deseaba estar ahí y cuando me encontraba lejos de aquel lugar me imaginaba en un sitio como aquel, viviendo entre colores y artilugios. Cuando crecí me di cuenta de que aquello no era tan bonito, sino un problema.
Por fin conseguí vivir ahí y observé que las paredes eran más bajas, las cosas más viejas, el polvo era más gris y la vida tenía menos color. Un tiempo después me mudé, no aguanté mucho, lo reconozco. Pero en la facultad curiosamente me dediqué a acumular cosas. 
Os explico. Mi objetivo era ser una erudita en el óleo. De repente en una clase, un profesor, me dio un bofetón mental diciéndome que ‘eso..no’, que profundizase más y que no me deprimiera, al final acabaría haciendo cosas que jamás había imaginado pero siempre habían estado ahí, latentes. Y así fue. La acumulación siempre ha estado en mi familia y conmigo permanecerá.
Mi proyecto se titula Crisis. Es una serie de 6 obras y en cada una he puesto un poquito de mi y un poquito de lo aprendido. Hoy me gustaría explicar la primera obra de ‘Crisis’, hecha en el 2009 y robada en el 2010 en la facultad. ¿Alguien la tendrá en su casa? Al principio me enfadé, muchísimo, pero al final se ha convertido en una curiosa parte de la obra.
‘1’ Así se llama, pues es la primera. Ese número viene dado también por el objeto acumulado. Eran monedas de 1 céntimo encontradas (había de 2 y de 5 céntimos también) por el suelo de la calle. 
Fui inculcada con la frase ‘cógelo, que da suerte’ y la dio, tenía suficientes para casi llenar un lienzo de 100x100cm. La parte que me faltaba fue donada por mis grandes compañeros, que la verdad, no sé qué habría hecho sin ellos, probablemente no habría durado ni un año en la carrera. Calculé que habrían unos 50 euros en total. Y la dejé para presentar en la facultad. Voló, pero no hay mal que por bien no venga, por que eso gustó aún más.
Con esta obra quería hacer un reciclado poético de las pequeñas cosas, que en nuestra vida casi pasan desapercibidas, como son los céntimos. El dinero, que son céntimos en periodo de crisis, unos céntimos que alguien roba. Cómo el arte no deja de ser una acumulación de formas de representar la realidad. Cómo está, como todo, ligado al dinero, al precio y no al valor.

* Por cierto, hay una artista que pinta retratos en céntimos. Se llama Jacqueline Lou Skaggs, mirarlo si os interesa.

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