Ayer
pensamos en la formación de una ciudad. Gente harta de vivir en la
ciudad-de-toda-la-vida que decide irse. Empezar de cero. Para nuestro proyecto,
para darle forma hemos decidido investigar más sobre diferentes formas de vida.
Llevaba
tiempo deseando compartir mi experiencia con algún proyecto grupal y éste me ha
ido como anillo al dedo. Cuando estuve en los Estados Unidos, residí en
Lancaster, Pensilvania. Recuerdo que en el trayecto (larguísimo, por cierto) de
Newark a Lancaster vi una imagen que se quedaría grabada en mi mente. Una
familia montada en un cochecillo tirado por caballos y niños en patinete, por
la carretera. Unos locos, pensé. Pero vi más y mas. Pregunté (como pude) y
descubrí una nueva cultura. Los Amish.
Los amish
son un grupo etnorreligioso, conocidos principalmente por la película de
Harrison Ford y su estilo de vida. Viven como si estuviesen en el siglo XVII.
Tienen su propio idioma, sus propias vestimentas, escuelas, casas, se podría
decir que todo en ellos es completamente diferente.
Me gusta explicar la filosofía amish como un
gran cuento, es impresionante. Su vida no es mejor, no es peor, es diferente.
Empezaré así;
Hace 300 años (o más) los holandeses y suizos que creían firmemente
en el Nuevo Testamente escaparon de la persecución en su país y se instalaron
lo más lejos posible, en las Américas. Allí acordaron las reglas de su
comunidad, ‘La Ordenanza’ (Ordung). Estas órdenes consistían en leer la biblia
holandesa todos los días, vivir austeramente y en comunidad, trabajar duro, ser
respetuosos y productivos, no tener lujos y ayudarse entre ellos, y por
supuesto seguir todas las órdenes. Tras estos siglos pasados, las reglas siguen
intactas. No utilizan ningún tipo de tecnología, sería desviarse para ellos,
cero electricidad y nada de modernidades. El único problema existente es la
Biblia. Es curioso que lo que les unió, les está separando ahora. Con el tiempo
el idioma ha cambiado, su idioma actualmente es una mezcla de holandés e
inglés. ¿Dónde está el problema? La mayoría no entiende la Biblia en holandés
antiguo. Se dejan guiar por lo que sus sabios dicen que pone y por ello los
amish jóvenes se han empezado a cuestionar si lo que dicen es lo que leen o lo
que quieren. De todas formas siguen siendo una comunidad poderosa (se estima
que de las más poderosas de América) y sólo el 1 por ciento la abandona. Este
uno por ciento se suele separar de la mayoría en el ‘Rumspringa’, que aunque
sea una palabra rara es el acontecimiento más importante para los jóvenes
amish. A los 15 años todos los amish tienen la oportunidad de experimentar el
mundo exterior. Les dan la libertad de vivir en el ‘mundo normal’ y decidir si
quieren volver a la comunidad o seguir con el libertinaje, eso sí, sin ver
nunca más a su familia. Aún así, la gran mayoría vuelve, ¿por qué será?
Sea como sea si queréis saber más sobre los amish hay unos
documentales de la BBC de Londres muy interesantes que narran la nueva vida de
amish que han sido desterrados de su comunidad. Se titulan "Trouble in
Amish Paradise", "Leaving Amish Paradise" y "Amish:
Secret Life".
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