martes, 12 de noviembre de 2013

Premio Turner


No sé cómo ni porqué, hoy me he interesado por el Premio Turner. Con este premio me pasa como con las navidades en familia. Todo el año esperándolas y cuando pasan, pongo el grito en el cielo jurando que al año que viene no iré más a aquella cena en la cual comes e intentas contestar con evasivas las preguntas inquisitivas, de familiares con los que tienes menos en común que con las gambas que te estás zampando. Pero efectivamente, pasa otro año y lo sigo buscando. Y..¡Pobre Turner! Si se despertase y viese lo que hacen en su nombre.. que vergüenza. Pues como si se despertase Mozart y le pusieran la música chumba-chumba que se lleva ahora. Les da otra vez un soponcio. Cierto es que siempre ha sido un premio para los innovadores (un poco raritos), sólo hace falta ver a los ganadores: Gilbert & George, Anish Kapoor, Steve Mcqueen, Tracey Emin, Damien Hirst.. menos mal que el año pasado no ganó el espectáculo sobre democracia de Spartacus. Menuda infamia. Para no decepcionar a nadie este año el gran favorito es David Shrigley. 
Él presenta una escultura de un hombre, por decir algo, que se supone que se asemeja al David de Miguel Ángel (lo siento Miguel Ángel, perdónales, no saben lo que hacen) que mea. Que mea, repito, mea. Se hace pis. Yo si que me meo, pero de risa. Supongo que es lo que él quería, denigrar el premio hasta estos límites. ¿Porqué seguimos esta extraña tradición de dejar a nuestra sociedad y época por los suelos? Mugrabi dijo “Cuando los imperios caen lo único que queda es arte”. Cuando pasen los años, siglos, la gente nos estudiará y verá las grandes m… de obras que hacíamos. ¿Qué pensarán de nosotros? No voy a entrar en si considero todas estas obras, arte o no, eso además de meterse en camisa de once varas, creo que lo he dejado claro. Lo que sí me parece discutible es el hecho de que diversos traumas, experiencias, incluso chistes y egos, cosas que en mayor o menor medida todos tenemos, se conviertan en justificaciones de obras carentes de ética, hasta incluso de respeto y pasen a ser montones de dinero e iconos morbosos envueltos en oro. La razón y el motivo, el cómo es posible, que personas como los ejemplos citados anteriormente lleguen a donde han llegado, es simple. El Morbo, el Espectáculo, con mayúsculas, ya vaticinó uno de sus predecesores, Andy Warhol, la importancia de estos dos factores sumados a los media "en el futuro todo el mundo será famoso durante 15 minutos". Bien, por favor que alguien le diga a toda esta gente que sus 15 minutos ya pasaron hace 15 años y empecemos a ser serios. Bueno, dejémoslo, lo más triste es que a esta gente es a la única que se la toma en serio. Me voy a echar un currículum al Mercadona..

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